Urban Tale
| Ahora vuelvo, voy por cigarros, escuché decir a uno de ellos. Habían pasado tres días, y ninguno de los sicarios se percató de que me había soltado. Los maté a todos. Y cuando regresó el otro hombre, lo último que vio fue a una niña apuntándole con una escopeta a la cara. |

1 Comments:
Las niñas siempre tienen algo de aterrador en los cuentos de terror... Como si la ternura fuera incluso parte de la celada.
7:13 AM
Post a Comment
<< Home