.comment-link {margin-left:.6em;}

Thursday, November 03, 2005

Urban Tale

Ahora vuelvo, voy por cigarros, escuché decir a uno de ellos. Habían pasado tres días, y ninguno de los sicarios se percató de que me había soltado. Los maté a todos. Y cuando regresó el otro hombre, lo último que vio fue a una niña apuntándole con una escopeta a la cara.

1 Comments:

Blogger Horacio Heredia said...

Las niñas siempre tienen algo de aterrador en los cuentos de terror... Como si la ternura fuera incluso parte de la celada.

7:13 AM

 

Post a Comment

<< Home